Madeira en 5 y 7 días: itinerario en coche día a día
Itinerario por Madeira en coche, día a día: cumbres, levadas, norte verde y Funchal, con tiempos reales, reservas que necesitas y variantes para 5 o 7 días.
Madeira se mide en desniveles, no en kilómetros: el mapa engaña, y lo que parece cerca esconde una sierra y media hora de curvas. Por eso este itinerario está pensado por zonas y en coche, para no cruzar la isla cada día y para dejar margen a lo que de verdad importa: amanecer sobre las nubes, caminar una levada sin reloj, bañarte en una piscina de lava.
Todos los lugares que menciono los desarrollo en la guía de qué ver en Madeira; aquí te los ordeno en el tiempo. Y un aviso de partida: varias visitas (los senderos de montaña y el skywalk de Cabo Girão) se reservan online en el portal SIMplifica; te lo recuerdo en cada día, pero hazte un favor y reserva el PR1 en cuanto tengas fechas.
Día 1 — Funchal y Monte
Empieza suave: sin coche, ubicándote en la capital. La idea es que si llegas en avión a mediodía, no necesitas recoger el coche hasta mañana.
Mañana (7h-10h): El Mercado dos Lavradores está en su mejor momento antes de las nueve, especialmente el viernes —el día grande—. Horario: lunes a jueves 8h-19h, viernes 7h-20h, sábados 7h-14h, cerrado domingos. Planta baja: flores de ave del paraíso, fruta de la pasión madura, piñas enanas que huelen de lejos. Piso inferior: el pez espada negro vive entre 800 y 1.600 metros de profundidad y Madeira es uno de los pocos lugares del mundo donde se pesca y come habitualmente; cortado en filetes oscuros, desaparece de la pescadería antes de las diez. Un aviso honesto: algunas vendedoras cogen el producto de tus manos sin pedirte permiso y luego intentan cobrar. Es el juego del mercado; di que no con calma y sigue mirando.
Desde el mercado, camina hasta la Zona Velha por la Rua de Santa Maria, trazada en 1430. El proyecto Arte de Portas Abertas convirtió más de 200 puertas en obras de arte permanentes desde 2011: caminar por ella es atravesar una galería al aire libre. Termina con un bolo do caco con mantequilla de ajo en cualquier tasca abierta. El pan de boniato cocido sobre piedra basáltica es la humildad convertida en algo perfecto.
Media mañana (10h-13h): Sube a Monte en el teleférico (horario desde las 8h45, €22 ida y vuelta; reabierto desde el 5 de abril de 2026 tras modernización). El trayecto dura 15 minutos y sube 560 metros de desnivel con vistas sobre Funchal y el Atlántico que justifican el billete por sí solas. Arriba, el Monte Palace Tropical Garden (9h-19h de abril a septiembre, €18 adultos) merece al menos dos horas tranquilas: 70.000 m² de jardines con más de 100.000 plantas, colección de azulejos históricos del siglo XVI al XX, y la tumba del Archiduque Carlos I de Austria, el último Emperador austro-húngaro, que murió aquí exiliado en 1922. No lo sabe casi nadie y es uno de esos detalles que te hacen querer un sitio de manera inesperada.
Mediodía: Baja en los carros de cesto si quieres la experiencia completa: trineos de mimbre tripulados por dos carreiros de blanco que frenan con botas de caucho por 2 km de calle empinada (~€27,50 por persona, verificar; horario hasta las 18h de lunes a sábado). Diez minutos de trayecto por un precio que muchos consideran desproporcionado: la experiencia es más icónica en foto que en duración real. Puedes verlos pasar gratis desde la acera y bajar andando o en bus sin perderte nada esencial.
Tarde: Funchal sin prisa. El paseo marítimo, las piscinas del Lido, o simplemente cenar pronto en la Zona Velha, que de noche se anima con las terrazas abiertas.
Día 2 — Câmara de Lobos y Cabo Girão
Hoy sí, recoge el coche. Conducción desde Funchal: unos 15-20 minutos por la VR1 Oeste hasta Câmara de Lobos; otros 10 minutos hasta Cabo Girão.
Mañana (8h30-11h): Llega a Câmara de Lobos antes de las nueve. El pueblo pesquero —barcas de colores, casas en la ladera, Cabo Girão de telón de fondo— es el Madeira de las postales. En enero de 1950, Winston Churchill instaló sus caballetes aquí y pintó la bahía; el mirador que lleva su nombre está en el promontorio oeste, con una placa conmemorativa. El cuadro que pintó ese día se subastó décadas después por cientos de miles de libras. Tómate una poncha en un bar del puerto (aguardiente de caña + miel + limón): el pueblo es su cuna y no tiene comparación con las que sirven en Funchal. Para comer, el Restaurante Santo António de Câmara de Lobos es la referencia local de la espetada: brocheta de ternera con ajo, sal gorda y laurel, servida colgada en un gancho de hierro sobre la mesa, con milho frito como acompañamiento.
Media mañana (antes de las 9h o después de las 16h): El plato fuerte: el skywalk de Cabo Girão, la plataforma de cristal sobre el acantilado más alto de Europa (580 metros). Reserva la entrada (€5) en SIMplifica antes de salir, porque es obligatoria. La clave del horario: a media mañana llegan los autobuses de excursión y la plataforma se colapsa. Antes de las nueve o después de las cuatro, la tienes casi para ti. Desde el suelo transparente se ve verticalmente: terrazas cultivadas a 580 metros abajo, acantilados volcánicos, el Atlántico. Los agricultores siguen trabajando esas terrazas; suben y bajan en pequeños teleféricos agrícolas que ascienden por la pared del acantilado.
Si llueve o el cielo está muy cerrado: Cabo Girão con niebla baja pierde parte de su espectacularidad. Si el tiempo no acompaña, quédate más rato en Câmara de Lobos (explora la iglesia de São Sebastião del siglo XVII, da una vuelta por el puerto), y guarda Cabo Girão para otro momento del viaje: el tiempo en el sur suele aclarar durante el día.
Tarde: Las piscinas del Lido en Funchal o el paseo marítimo. Cena tranquila en la Zona Velha.
Día 3 — Las cumbres: Pico do Areeiro y el PR1
El día más exigente del viaje, y el que más recuerdas. Conducción desde Funchal: unos 45 minutos por la ER202, con curvas continuas desde los 800 metros.
Madrugada (5h30-7h): Sal antes de las seis para el amanecer en Pico do Areeiro (1.818 m, el tercer pico más alto de la isla). En junio y julio la salida del sol ronda las 6h30-7h. Lleva ropa de abrigo aunque en la costa haga 24°C: en la cima suele haber entre 10 y 14°C con viento. El acceso es por carretera asfaltada hasta un aparcamiento gratuito en la cima; sin entrada. Lo que ves desde arriba —las cimas emergiendo del mar de nubes, las islas Desertas en días muy despejados— es de esas imágenes que se vuelven a casa y duran años.
Mañana-tarde (7h30-15h30 aprox.): Desde aquí arranca el PR1 hacia Pico Ruivo (1.862 m, el techo de la isla). Los 15,6 km de aristas volcánicas, túneles cortos en la roca y escaleras con barandilla requieren entre 7 y 8 horas según el ritmo. Precio: €10,50 por persona con reserva de franja horaria en SIMplifica (las franjas de 7h a 8h30 se agotan semanas antes en temporada alta; reserva en cuanto tengas fechas). El sendero reabrió en abril de 2026 tras el incendio de agosto de 2024 y desde entonces es de sentido único: Areeiro → Ruivo. Los rangers verifican el ticket QR al inicio; sin reserva, no se entra. Lleva agua para todo el día, comida en la mochila (no hay avituallamiento en ruta) y calzado de trekking con suela.
Como el sendero no vuelve a tu coche, organiza el regreso antes de salir: taxi desde Achada do Teixeira (la cobertura móvil en ruta es intermitente; llama la noche anterior), un tour que te recoja en Pico Ruivo, o quedar con alguien que mueva el coche. Quien no lo prevé, termina en la cima esperando o rehaciendo los 15 km de vuelta.
Si llueve o hay tormenta: El PR1 con tormenta no se hace. El suelo resbala, la visibilidad cae y los tramos de arista se vuelven peligrosos. Con niebla ligera puede ser mágico; con lluvia intensa, cancela y reubica. Alternativa para el día: baja a hacer una levada más tranquila. La Levada dos Balcões en Ribeiro Frio (a 30 minutos de coche de Funchal) tiene un paseo de ida y vuelta de menos de una hora con vistas a la sierra que te dejan sin palabras, y está por encima de la cota de nubes muchos días.
Día 4 — El este: Ponta de São Lourenço y mar
Cambio de paleta total. Del verde alpino de ayer al rojo marciano de hoy. Conducción desde Funchal: unos 45 minutos por la VR1 Este hacia Caniçal y la Baía d’Abra.
Mañana (7h30-12h30): La Ponta de São Lourenço es la punta más oriental y árida de Madeira: acantilados de basalto oxidado en ocres y rojizos, flora de matorral semiárido, sin laurisilva ni terrazas cultivadas. El paisaje es casi marciano comparado con el norte de la isla. El sendero PR8 (€4,50, reserva SIMplifica obligatoria; 7 km ida hasta la Casa do Sardinha con vistas de 360°, 2,5-4 horas) es fotogénico y de dificultad razonable. La clave: salir antes de las ocho en verano, llevar más agua de la que crees necesaria, gorra y protector solar. No hay un árbol en todo el recorrido y el sol pega fuerte desde las diez. Al llegar al final, la Casa do Sardinha tiene agua potable y es el punto con mejores vistas de la excursión.
Mediodía: Come en Machico, a 15-20 minutos de vuelta hacia Funchal en coche. El pueblo tiene playa de arena oscura y restaurantes de pescado en el frente marítimo. Pide arroz de peixe espada o unas lapas a la plancha con mantequilla y limón: en Madeira las llaman aperitivo, pero llenan.
Tarde: Premio de mar. Si el tiempo está despejado y el mar en calma, la playa de Machico o las piscinas del Lido en Funchal. O, si quieres un plan con más historia, un avistamiento de cetáceos desde la marina de Funchal (~€40 por persona, verificar con los operadores): delfines casi todo el año, cachalotes y ballenas de abril a octubre. Madeira tiene una de las tasas de avistamiento más altas de Europa gracias a la profundidad inmediata de sus aguas. Más opciones de excursión en la guía de excursiones y actividades en Madeira.
Si llueve: La Ponta de São Lourenço con cielo encapotado aún saca los colores de la roca; con tormenta y oleaje fuerte los accesos pueden cerrarse. Si eso pasa, alternativa sin drama: la Quinta do Palheiro Ferreiro (jardines históricos a 8 km de Funchal, con camellias centenarias) o un día tranquilo en Machico explorando el pueblo.
Día 5 — Circuito del norte: Santana, Seixal y Porto Moniz
Hoy cruzas al norte verde, que es otra isla. El cielo es más nublado, el verde más denso, las carreteras más sinuosas. Conducción desde Funchal: ~1h15 hasta Santana por la ER101 Norte o por el túnel del interior (más rápido). Porto Moniz desde Santana: otros 45-60 minutos por la costa norte.
Mañana (9h30-11h): Primera parada, Santana y sus casas triangulares de tejado de paja (palheiros): pintadas en rojo y azul, con el tejado a dos aguas que llega casi hasta el suelo, existen en este pueblo desde el Medievo. La visita es corta y fotogénica; hay tres casas rehabilitadas abiertas al público. Quince minutos bastan para las fotos, veinte si entras a la tienda de artesanía.
Media mañana: Sigue por la ER101 costera norte hacia el oeste —una de las carreteras más espectaculares de la isla, parcialmente excavada en la roca del acantilado—. En unos 35-40 minutos llegas a Seixal: las piscinas de lava de la Poça das Lesmas (~€2,50, verificar) son similares a las de Porto Moniz pero bastante menos concurridas, con un arco de roca negra sobre una de las pozas que enmarca el agua de una manera que no se olvida. Justo en la carretera, el mirador del Véu da Noiva muestra una cascada de 35 metros cayendo directamente al mar: acceso libre, vista inmediata. Importante: el camino al pie de la cascada está cerrado desde 2008 por desprendimientos; solo se ve desde el mirador de la carretera.
Mediodía-tarde: Otros 25-30 minutos hasta Porto Moniz y sus piscinas naturales volcánicas (9h-19h en verano; ~€1,50-€3 por persona, verificar en la web municipal). El basalto de las coladas de lava crea pozas naturales que el mar llena y renueva con cada marea: agua limpia, protegida del Atlántico abierto. Porto Moniz es el único municipio del norte donde la costa es accesible al bañista de manera razonable; el resto tiene acantilados verticales sin bajada al mar. Come en uno de los restaurantes sobre las piscinas —lapas, espetada, caldeirada de peixe— con el sonido del Atlántico de fondo.
Si llueve: La ER101 costera del norte con lluvia y cascadas activas sobre el asfalto es una experiencia en sí misma, difícil de describir. Conduce despacio, para en los miradores con calma y no te estreses por el tiempo. Las piscinas de Porto Moniz con lluvia fina siguen siendo un baño, aunque el ambiente cambia. Con lluvia intensa, recorta la visita y vuelve vía interior.
Día 6 — Fanal y una levada
Un día de naturaleza pura: bosque ancestral por la mañana, canal de agua por la tarde. Conducción desde São Vicente o Porto Moniz: ~30-40 minutos a Fanal por la ER209. Desde Funchal: ~1h30 vía Paul da Serra.
Mañana (8h30-11h30): El bosque de laurisilva de Fanal, Patrimonio de la UNESCO desde 1999, es mejor de mañana: la niebla sube de los barrancos y los tiles centenarios aparecen envueltos en una penumbra verde espesa. Los árboles tienen hasta 500 años, 20 metros de altura y algunos superan los 3 metros de circunferencia de tronco. En días de niebla densa la visibilidad cae a pocos metros y el silencio es casi físico. El bosque no fue afectado significativamente por el incendio de agosto de 2024, que dañó matorrales y zonas más bajas pero no el núcleo de laurisilva. Hay un límite de 3.000 visitantes al día (modelo sostenible en vigor desde 2025-2026); llega antes de las nueve en temporada alta.
Tarde (13h-17h): Combínalo con una de las grandes levadas —que desarrollo en detalle en la guía de mejores levadas de Madeira:
- Levada das 25 Fontes (PR6): 11 km desde Rabaçal, 3-4 horas, con cascada final de 25 fuentes en anfiteatro rocoso. Precio: €4,50. Reserva SIMplifica obligatoria.
- Levada do Caldeirão Verde (PR9): 8,7 km ida desde Queimadas (Santana), ~6h30 en total, cuatro túneles excavados en la roca, bosque de laurisilva en estado pristino. Precio: €4,50. Reserva SIMplifica obligatoria. Lleva linterna.
Ambas se agotan pronto en verano; reserva al menos 3-5 días antes. Lleva chubasquero, calzado con suela y agua.
Si llueve: La levada con lluvia ligera puede ser preciosa —el agua corre con más fuerza, la vegetación brilla— pero el suelo de tierra se vuelve resbaladizo. Evalúa en el momento. Con lluvia intensa, cancela la levada y aprovecha para recorrer el Paul da Serra en coche: la meseta alta entre nieblas tiene vistas de las cumbres que no tienen precio.
Día 7 — Curral das Freiras y Funchal sin prisa
El cierre tranquilo. Conducción desde Funchal: ~30-40 minutos por la ER107 hasta Eira do Serrado.
Mañana (9h-12h): Sube al mirador de Eira do Serrado (732 m): el anfiteatro volcánico que rodea Curral das Freiras se abre abajo como un escenario de teatro griego, con picos de más de 1.000 metros rodeando un fondo de valle donde vive un pueblo entero. Baja al pueblo de Curral das Freiras por la carretera que serpentea hasta el fondo de la caldera. En 1566, las monjas del convento de Santa Clara huyeron de piratas corsarios franceses y se refugiaron aquí; el lugar permaneció aislado del resto de la isla hasta que se perforó el túnel de acceso en 1959. Prueba algo de castaña en cualquier tienda o restaurante del pueblo: sopa, licor, nata, castañas asadas. Es el producto de Curral das Freiras y no lo venden igual en ningún otro sitio.
Tarde (13h-noche): Vuelve a Funchal con calma. Tarde para compras en el centro (bordados, vinho da Madeira, artesanía), una última espetada en la Zona Velha y un paseo largo por el frente marítimo antes de la cena. Si prefieres alargar el último día, el ferry a Porto Santo (Porto Santo Line, ~2h30 de trayecto, desde ~€37 ida verificar en portosantoline.pt) sale de Funchal por la mañana: llegarías a sus 9 km de playa de arena dorada para una tarde larga. No garantices que la “arena terapéutica” cura articulaciones —es una tradición local sin validación científica robusta—, pero la playa en sí es extraordinaria por su longitud y la finura de la arena.
Si solo tienes 3 días (variante sur)
Tres días no dan para cruzar al norte ni para las cumbres en condiciones, pero el sur de Madeira es suficiente isla. Base fija en Funchal, sin coche el primer día.
Día 1: Funchal a fondo. Mañana en el Mercado dos Lavradores (temprano, mejor un viernes) y Zona Velha; a media mañana teleférico a Monte y Monte Palace Tropical Garden (mínimo dos horas tranquilas); bajada en los carros de cesto o a pie. Tarde: paseo marítimo, cena en la Zona Velha.
Día 2: Recoge el coche. Mañana en Câmara de Lobos (poncha en el puerto, espetada para comer en el Restaurante Santo António) y Cabo Girão (reserva previa, €5, antes de las 9h o después de las 16h). Tarde: si te queda energía, sube en coche a Curral das Freiras —30-40 minutos desde Funchal— y baja al pueblo antes de que se le eche la sombra encima; la castaña del atardecer tiene algo especial.
Día 3: Salida temprana a la Ponta de São Lourenço (PR8, €4,50, reserva SIMplifica; ~45 minutos desde Funchal). Come en Machico al mediodía. Tarde libre antes del vuelo.
Lo que dejas fuera: las cumbres, el norte verde y las levadas grandes. Te llevas Funchal de verdad, el acantilado más alto de Europa y el extremo árido de la isla. No está mal para tres días.
Si solo tienes 5 días
Comprime sin perder lo esencial: Día 1 Funchal + Monte; Día 2 Câmara de Lobos + Cabo Girão; Día 3 cumbres (madrugón en Pico do Areeiro y PR1 si tienes reserva, o la Levada dos Balcões en Ribeiro Frio si no te ves de 8 horas —30 minutos de camino, vistas de la sierra, sin multitudes—); Día 4 circuito del norte (Santana, Seixal, Porto Moniz; duerme en el norte si puedes para no repetir las curvas); Día 5 Ponta de São Lourenço por la mañana temprano y Curral das Freiras o Fanal por la tarde si el tiempo aguanta.
Dejas fuera Porto Santo, alguna levada completa y el día de cierre tranquilo. Pero la isla esencial está cubierta. Ajusta si ves que un día se alarga: en Madeira, el plan siempre negocia con el tiempo atmosférico.
Presupuesto orientativo del viaje (7 días, por persona)
Estas cifras son orientativas, basadas en precios de junio de 2026. Los vuelos y el alojamiento varían mucho según temporada y antelación.
Transporte:
- Coche de alquiler (~€45-65/día; 6 días de uso): €270-390 por coche. Reservar con antelación; en julio-agosto el precio puede subir considerablemente (verificar).
- Gasolina (recorrido estimado ~600 km para el circuito completo): €50-75 (verificar precio combustible en el momento del viaje).
Entradas y reservas de senderos (por persona):
- PR1 Areeiro → Ruivo: €10,50
- PR8 Ponta de São Lourenço: €4,50
- Levada PR6 o PR9: €4,50
- Cabo Girão skywalk: €5
- Teleférico Monte (ida y vuelta): €22
- Monte Palace Tropical Garden: €18
- Total actividades imprescindibles por persona: ~€64,50
Comidas (por persona):
- Desayuno (cafetería, bolo do caco): €3-6
- Comida (restaurante local, menú del día o plato principal): €12-18
- Cena (restaurante de barrio o Zona Velha): €18-28
- Estimación diaria: €35-52, unos €245-365 en 7 días. Comer fuera del centro turístico de Funchal baja el coste sin sacrificar calidad.
Extras opcionales (por persona):
- Avistamiento de cetáceos: ~€40 (verificar con operadores en la marina)
- Ferry a Porto Santo ida y vuelta: desde ~€37 (verificar en portosantoline.pt)
- Carros de cesto Monte: ~€27,50 (verificar)
Alojamiento:
- Hotel o apartamento en Funchal centro (3 estrellas): €70-130/noche (verificar; en temporada alta puede superar fácilmente ese rango)
- 1-2 noches en el norte (São Vicente o Porto Moniz): €60-110/noche
- Total orientativo 7 noches: €490-910 dependiendo de la categoría y la época
Presupuesto total orientativo por persona (sin vuelos): en torno a €700-1.100 para una semana con coche, senderos, entradas y comidas sin derrochar. Madeira no es un destino barato si se hace bien, pero la clave está en comer donde comen los locales y reservar alojamiento con tiempo. Para los días de senderismo de montaña, considera también el seguro de viaje: encontrarás opciones en la guía de mejor seguro de viaje para Madeira.
Cómo moverte y cuánto conducir
El coche es la columna de este plan. Las distancias son cortas en kilómetros pero lentas: del sur al norte por el interior se tarda alrededor de una hora, y la carretera costera del norte (ER101) puede duplicar los tiempos. La vía rápida VR1 conecta rápido la costa sur y el aeropuerto; reserva esa para los traslados largos. Conduce con prudencia en túneles estrechos y bajadas pronunciadas, sobre todo con lluvia.
Tiempos de conducción de referencia desde Funchal:
- Câmara de Lobos: 15-20 minutos por VR1 Oeste
- Cabo Girão: ~30 minutos
- Pico do Areeiro: ~45 minutos por ER202 (curvas continuas desde los 800 m)
- Ponta de São Lourenço (Baía d’Abra): ~45 minutos por VR1 Este
- Curral das Freiras: ~30-40 minutos por ER107
- Santana: ~1h15 por ER101 Norte
- Seixal: ~1h30 por ER101 Norte
- Porto Moniz: ~1h45 por ER101 Norte o ~1h30 por interior vía VR1 + ER209
Ese es el plan que le daría a una amiga que viene una semana. Pero hazme caso en una cosa: no lo cumplas a rajatabla. Si una mañana amanece despejado, tíralo todo y vete a las cumbres; si se cubre, baja a una levada entre la niebla. Madeira premia a quien la lee día a día.
Itinerario y datos verificados con fuentes oficiales a junio de 2026. Las reservas de senderos y el skywalk se gestionan en SIMplifica (simplifica.madeira.gov.pt); precios y horarios pueden cambiar y los senderos abren o cierran según el tiempo. Confírmalo antes de salir.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días son ideales para Madeira?
Siete días permiten recorrer la isla entera (sur, este, norte e interior) con calma. Con cinco ves lo esencial ajustando el ritmo. Con tres te quedas solo en el sur.
¿Necesito coche para este itinerario?
Sí. Este plan está pensado en coche de alquiler: las cumbres, las levadas, Fanal y el norte no tienen transporte público útil. Conduce con calma: las carreteras del norte son estrechas y reviradas.
¿Qué hay que reservar con antelación en Madeira?
Los senderos clasificados (PR1 Areeiro–Ruivo, PR8 Ponta de São Lourenço, las levadas PR6 y PR9) y el skywalk de Cabo Girão exigen reserva previa en el portal SIMplifica. En verano, las franjas de mañana del PR1 se agotan con semanas de antelación.
¿En qué orden conviene ver Madeira?
Por zonas, para no cruzar la isla a diario: sur y Funchal primero, luego las cumbres, después el este, y dejar el circuito del norte (Santana, Seixal, Porto Moniz, Fanal) para uno o dos días seguidos.
¿Merece la pena dormir en el norte?
Si tienes 5 días o más, sí: una o dos noches en São Vicente o Porto Moniz te ahorran repetir las curvas del interior cada día. Con menos tiempo, mejor base fija en Funchal.
¿Se puede hacer una excursión a Porto Santo?
Sí, en ferry desde Funchal (unos 2h30). Si quieres disfrutar sus 9 km de arena dorada, reserva un día completo o una noche en la isla; ir y volver el mismo día se queda corto.